UX Rosario  ·  Antes del Cyber

Qué revisar en tu tienda antes del Cyber

Tres días con el tráfico de un mes. Todo lo que funciona a medias el resto del año, esos días se multiplica. Esta es la revisión, con tu celular y cuarenta minutos.

El Cyber es el día en que tu tienda recibe en tres jornadas el tráfico de un mes. Todo lo que funciona a medias el resto del año, esos días se nota y se multiplica.

Esta es la revisión que haría yo, ordenada por lo que más cuesta si falla. No necesitas saber de diseño ni de código para hacerla: necesitas tu celular y cuarenta minutos.

Cuándo hacerla

Dos semanas antes, no la noche anterior. Varias de estas cosas requieren avisarle a alguien —quien te montó la tienda, tu proveedor de despacho— y nadie contesta a las once de la noche del domingo previo.

Lo que hay que revisar sí o sí

1. Compra en tu propia tienda, desde el celular

Es el punto uno y el que más gente se salta. Compra algo de verdad, con tu tarjeta, hasta que llegue el correo de confirmación. Después pide el reembolso si quieres.

En el Cyber la mayoría de la gente compra desde el teléfono. Si tú solo probaste desde el computador, no probaste.

2. ¿Se ve el costo de despacho antes del último paso?

La causa número uno de abandono de carro en el mundo es el costo extra que aparece tarde, y en Chile se agrava porque el despacho va por comuna. En un día normal eso te cuesta ventas. En el Cyber, con la gente comparando precios entre pestañas, te cuesta muchas más.

Si no alcanzas a poner un calculador por comuna, pon un rango visible: "despacho entre $3.000 y $7.000 según comuna". Toma diez minutos y evita la sorpresa.

3. ¿Se puede comprar sin crear cuenta?

Revisa la configuración de tu checkout y verifica que esté habilitada la compra como invitado. Casi dos de cada diez personas que abandonan lo hacen por esto, y suele ser una sola casilla.

4. ¿El precio de oferta se entiende de un vistazo?

Precio anterior tachado, precio nuevo destacado, y el porcentaje si es relevante. Suena obvio y es lo que más veo fallar: fichas donde hay que leer dos veces para saber cuál es el precio final.

Y asegúrate de que el precio con descuento sea el que aparece en el carro. Un descuento que solo se aplica al final genera desconfianza justo cuando menos puedes permitírtelo.

5. ¿Qué pasa cuando un producto se agota?

Este es el que arruina Cybers. En tres días vas a quebrar stock de varias cosas, y lo que pase ahí define si la persona compra otra cosa o se va.

6. ¿Aguanta el tráfico?

Pregúntale hoy a quien te montó la tienda si el plan de hosting soporta un peak de varias veces lo normal. Si estás en Shopify o Jumpseller, esto lo maneja la plataforma y puedes saltarte el punto. Si tienes WordPress con WooCommerce en un hosting compartido barato, es la pregunta más importante de esta lista.

7. ¿La fecha de entrega está dicha y es realista?

En Cyber los despachos se demoran más. Si prometes lo mismo que un día normal y no cumples, el costo no es solo ese cliente: son las reseñas y los reclamos de las semanas siguientes.

Es mejor prometer el jueves y entregar el martes que al revés. Y poner la fecha concreta, no "3 a 5 días hábiles" — nadie quiere hacer esa cuenta.

8. ¿Hay alguien contestando?

Durante el Cyber la gente pregunta antes de comprar, y una pregunta sin responder a las 22:00 es una venta perdida. Define quién contesta, en qué horario, y deja escritas las respuestas a las cinco preguntas que ya sabes que te van a hacer.

Lo que conviene revisar si alcanzas

Lo que NO hay que hacer

No cambies el diseño la semana anterior. Es la tentación clásica y la peor idea posible. Cualquier cambio grande sin tiempo de prueba se rompe justo cuando tienes más gente mirando. Si algo se te ocurrió tarde, anótalo para después del Cyber.

No pongas pop-ups nuevos. Vas a tener gente con intención de comprar; ponerle una ventana encima para pedirle el correo es cobrarle un peaje en el peor momento.

Después del Cyber: la parte que casi nadie hace

Los tres días siguientes tienes algo que no vuelves a tener en meses: datos de verdad, con volumen suficiente para que signifiquen algo.

Anda a tu analítica y anota tres números: cuánta gente entró, qué porcentaje llegó al carro, y qué porcentaje terminó comprando. Guárdalos. Eso es tu línea base, y es con lo que vas a comparar todo lo que hagas el resto del año.

Mira también en qué paso se fue más gente. Con el volumen del Cyber, el paso donde más cae no es casualidad: es tu problema principal, visible por fin con números.

El dato que más vale y que se pierde

Si no anotas esos números ahora, en marzo no vas a tener con qué comparar. Es el error que veo en casi todas las tiendas: hacen cambios durante el año y no pueden demostrar si sirvieron, porque nunca registraron el punto de partida.

¿Y lo que no se ve a simple vista?

El diagnóstico te arma el panorama completo de tu tienda en cinco minutos, con dos o tres cosas que puedes arreglar por tu cuenta.

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